Si no has escuchado la palabra Neon en las últimas 24 horas, es porque no has estado mucho conectado a internet, ya que esta app se ha convertido en viral en pocas horas, debido a su nueva manera de hacer que los usuarios ganan dinero sin esfuerzo.
Sin embargo, todo ello reducía nuestra privacidad, ya que se trataba de vender nuestras llamadas a esa empresa para que entrenasen una IA con ellas. Esto es algo legal, siempre y cuando nosotros aceptemos. Sin embargo, se ha descubierto una brecha que lo cambia todo.
¿Qué es Neon y qué le ha ocurrido?
En apenas unos días Neon Mobile (una app que pagaba a usuarios por grabar sus llamadas y vender esos audios a empresas de inteligencia artificial) se convirtió en una sensación en la App Store: top 10 en la lista gratuita y segunda en la categoría Social. Pero ese ascenso se frenó en seco ya que la aplicación ha sido retirada temporalmente tras descubrirse una brecha de seguridad grave que permitía acceder a los números de teléfono, grabaciones y transcripciones de otros usuarios.
La investigación de TechCrunch, que destapó el fallo, muestra que no hacía falta ser un experto para explotarlo: los reporteros pudieron interceptar registros de llamadas propios y luego forzar al servidor de Neon a entregar información de terceras personas. Es decir, metadatos completos (número del usuario, número del contacto, hora, duración y cuánto pagaba cada llamada) quedaron al alcance de cualquiera que supiera cómo pedirlos.
Lo más preocupante es que entre las llamadas filtradas aparecían situaciones bastante turbias: había usuarios que, con tal de ganar más dinero, llegaron a grabar a personas de su entorno sin pedirles permiso. Eso no solo deja en evidencia un grave fallo técnico, sino que también abre la puerta a un lío ético y legal importante.
Tras ser avisado por los periodistas, el fundador Alex Kiam decidió retirar Neon de la tienda y mandar un correo a los usuarios. En él aseguraba que la app estaría “temporalmente offline” para reforzar la seguridad, aunque evitó reconocer de forma clara la magnitud de la filtración. Mientras tanto, ni Apple ni Google se habían pronunciado, lo que deja en el aire si la aplicación volverá a funcionar algún día.
La conclusión es sencilla: proyectos que juegan con datos personales pueden despegar muy rápido, pero basta un descuido en su diseño para que la confianza se derrumbe. Si fuiste usuario de Neon, lo sensato es revisar qué compartiste y estar pendiente de cualquier aviso oficial.
Por tanto, si conseguiste ganar algo de dinero con ella, nos alegramos, pero no es una forma muy legal de hacerlo, ya que siempre nos intentaremos aprovechar para generar más a base de métodos poco éticos, por lo que, por nuestra parte, creemos que no volveremos a verla, aunque nunca se sabe, igual cambian el método y consiguen algo que nos sirva a todos.
Y tú, ¿qué opinas de todo esto?, ¿crees que está bien ganar dinero vendiendo nuestra privacidad, o es algo que no nos deberían ni siquiera de permitir? Déjanos un comentario con tu opinión.
