Apple ha puesto en marcha una campaña para que los usuarios de Mac abandonen Google Chrome y adopten Safari como navegador principal. La compañía promete hasta cinco horas más de batería reproduciendo vídeo en streaming y páginas que cargan hasta un 35 % más rápido, aunque esas cifras dependen de condiciones de prueba muy concretas. Vamos a repasar qué ofrece realmente y qué conviene saber antes de cambiar de navegador.
La iniciativa se llama «Stay on Safari» y ataca directamente a los tres puntos que más preocupan a cualquier usuario de portátil: la autonomía, la velocidad de navegación y la privacidad. Eso sí, antes de desinstalar Chrome conviene saber que las comparativas de Apple se han medido en un entorno de laboratorio muy específico. Te contamos los detalles para que decidas con toda la información.
Qué propone Apple con la campaña para dejar Chrome
Apple ha puesto en marcha esta ofensiva comercial para que los usuarios de Mac dejen de usar Chrome como navegador por defecto y se pasen a Safari. Para lograrlo, Cupertino ha centrado el mensaje en tres ventajas competitivas que, sobre el papel, resultan atractivas para cualquiera que trabaje o consuma contenido desde su portátil.
Esos tres pilares son la duración de la batería, la velocidad de carga de las páginas web y las protecciones de privacidad integradas de serie. Apple defiende que, al controlar tanto el hardware como el software, puede optimizar mejor esa integración entre Safari y sus chips, aunque esto no demuestra por sí solo la ventaja anunciada frente a Chrome: los resultados dependen de las tareas y las condiciones de cada prueba. Y es que, como vamos a ver, las cifras que maneja Apple están acotadas a escenarios muy concretos y no reflejan necesariamente el uso diario de cualquier persona.
Las cifras de Apple: cinco horas más de streaming y un 35 % de velocidad
La promesa más llamativa de la campaña es la de hasta cinco horas adicionales de reproducción de vídeo en streaming frente a Chrome en un Mac. Ojo con el matiz: Apple especifica que esa ventaja de autonomía aplica solo a la reproducción de vídeo en streaming. Si tu día a día en el navegador consiste en tener decenas de pestañas abiertas, trabajar con aplicaciones web pesadas o hacer videollamadas, esa diferencia de batería no está garantizada.
En cuanto al rendimiento, Apple asegura que Safari carga los sitios visitados con frecuencia hasta un 35 % más rápido que Chrome en macOS. De nuevo, la clave está en «visitados con frecuencia»: la ventaja de velocidad debería notarse sobre todo en las páginas que abres a diario, aprovechando la familiaridad del navegador con esos sitios, pero eso no implica que notes la misma diferencia la primera vez que entres en una web nueva o en un sitio poco optimizado.
Cómo ha probado Apple el rendimiento de Safari frente a Chrome
Para llegar a esas cifras, Apple ha detallado el entorno de pruebas utilizado. No se trata de un test hecho en cualquier ordenador: la compañía ha acotado bastante las variables para lograr el mejor resultado posible para su navegador.
- Equipo: MacBook Air de 15 pulgadas.
- Procesador: chip M5.
- Memoria: 16 GB de memoria unificada.
- Sitios web probados: 12 sitios web populares.
- Entorno: condiciones de red simuladas en laboratorio.
Apple justifica esta eficiencia en que desarrolla el motor WebKit del navegador y puede optimizarlo para sus propios chips. Elegir un equipo tan reciente, con uno de los chips más potentes del catálogo de portátiles ligeros de Apple, ayuda a maximizar el resultado de la prueba. No se han publicado datos equivalentes con un MacBook Pro ni con configuraciones de memoria inferiores, por lo que estos resultados no demuestran que Safari vaya a ser más rápido o eficiente en otros modelos de Mac, con otras conexiones a internet o bajo cargas de trabajo distintas a las simuladas por la propia compañía.
La privacidad, el otro argumento de la campaña
El tercer pilar de «Stay on Safari» es la privacidad, terreno donde Apple siempre intenta llevar la voz cantante frente a Google. El navegador de la casa destaca porque activa estas protecciones por defecto, sin que el usuario tenga que tocar ningún ajuste.
- Bloqueo de cookies de terceros de forma predeterminada.
- Prevención de seguimiento inteligente para limitar el rastreo entre sitios web.
- Modo Lector para eliminar anuncios y distracciones al leer artículos.
- Perfiles de navegación para separar trabajo y uso personal.
- Compatibilidad nativa con Apple Pay para compras desde el navegador.
Todas estas funciones buscan reducir la huella digital mientras navegas. Apple insiste en que, al no depender de la publicidad para su modelo de negocio en el navegador, puede priorizar la privacidad por encima de otras consideraciones. Ninguna de estas funciones es nueva en Safari, pero ahora se presentan de forma explícita como argumento de venta frente a Chrome, cuyo modelo de negocio depende en buena medida de la publicidad personalizada.
Lo que Chrome sigue haciendo mejor en el Mac
Antes de dar el salto conviene valorar qué se pierde por el camino, porque Chrome sigue siendo el navegador dominante y conserva ventajas prácticas que Safari todavía no iguala. Si tu flujo de trabajo depende de herramientas muy concretas, el cambio puede no compensarte.
El ecosistema de extensiones de Chrome es muy superior al de Safari. Si usas gestores de contraseñas de terceros, bloqueadores de anuncios específicos o herramientas de productividad que no están en la Mac App Store, te vas a topar con limitaciones. Además, la sincronización en la nube de Chrome funciona de forma nativa entre Windows, Android, iOS y macOS; si alternas entre un PC y tu Mac, con Safari tendrás que recurrir a soluciones de terceros o empezar de cero.
Los datos de mercado respaldan esa posición dominante. Según StatCounter, Chrome tiene el 66,36 % de la cuota global de navegadores, frente al 18,27 % de Safari. Eso hace que muchos desarrolladores prioricen optimizar sus páginas para el motor de Google, lo que a veces se traduce en que Chrome carga mejor ciertas webs complejas.
Qué significa esto para quien usa Mac en España
La campaña da un motivo de peso para volver a probar Safari, sobre todo si tienes un Mac reciente con chip Apple Silicon. Quien más va a notar la diferencia es el usuario que consume mucho vídeo en streaming desde el portátil, pasa horas fuera de casa sin un enchufe cerca y no depende de extensiones exclusivas de Chrome.
