Si te comunican un despido por causas objetivas, el Estatuto de los Trabajadores te concede un derecho que pocos trabajadores reclaman: seis horas semanales libres para buscar un nuevo empleo durante los 15 días de preaviso que marca la ley, sin que la empresa te descuente ni un euro del sueldo.
El derecho figura en el artículo 53.2 del Estatuto de los Trabajadores y lleva décadas en vigor, aunque sigue siendo uno de los grandes desconocidos entre quienes atraviesan una extinción de contrato. Vamos a ver en qué consiste exactamente y qué otras garantías lo acompañan durante esos quince días.
¿Cuándo se activa el permiso de seis horas?
El permiso está vinculado al despido objetivo, regulado en el artículo 52 del Estatuto, que la empresa puede aplicar por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción cuando necesita amortizar un puesto de trabajo. Al estar ligado a esa causa concreta, no se aplica si el despido es disciplinario o si eres tú quien decide dejar la empresa. Para recurrir a esta vía, la empresa está obligada a comunicarlo por escrito con 15 días de antelación a la fecha de extinción del contrato, y es precisamente en esa ventana de preaviso cuando se activa el derecho a las seis horas semanales.
La ley no fija un horario cerrado para disfrutarlas: el reparto debe acordarse entre el trabajador y la empresa dentro de la jornada laboral habitual, siempre con el objetivo de buscar un nuevo empleo. La iniciativa de pedirlas corresponde al empleado, porque las empresas rara vez las ofrecen por propia voluntad, así que si estás en periodo de preaviso y nadie te las ha mencionado, el primer paso es reclamarlas tú mismo ante tu responsable de recursos humanos.
¿Qué indemnización corresponde además de este permiso?
El despido por causas objetivas obliga también a la empresa a abonar una indemnización de 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades, que debe entregarse junto con la carta de despido en el mismo momento de la comunicación. Haz la cuenta: un trabajador con diez años de antigüedad tendría derecho a 200 días de salario, siempre que esa cifra no supere el tope de las 12 mensualidades que marca la ley.
Esta indemnización y el permiso de seis horas semanales forman parte del mismo paquete de garantías que el Estatuto reconoce cuando la extinción del contrato no depende de una falta del trabajador. Ambos derechos se activan en el mismo proceso, el de la carta de despido con 15 días de preaviso, de modo que conviene revisar que la empresa cumpla las dos obligaciones a la vez. Si detectas que falta alguna de las dos, puedes plantearlo directamente con la empresa antes de firmar el finiquito.
¿Por qué tan pocos trabajadores lo reclaman?
El permiso de seis horas semanales no se aplica de oficio: si no lo pides expresamente dentro de los 15 días de preaviso, la empresa no tiene obligación de recordártelo. Esa es la razón principal por la que, pese a llevar décadas recogido en el Estatuto, sigue siendo uno de los derechos laborales que menos se ejercen en España.
Si atraviesas un despido objetivo, puedes reclamar estas horas junto con el resto de condiciones del proceso: la indemnización, el finiquito y la documentación que acredita la causa de la extinción. El Estatuto de los Trabajadores se aplica a cualquier persona con contrato laboral en España, al margen del sector o del tamaño de la empresa, así que el permiso no depende de que tu convenio colectivo lo recoja expresamente. Conocer este derecho con antelación evita llegar al último día de contrato sin haber dado ningún paso para encontrar un nuevo puesto.
