La bombona de butano de 12,5 kilos sube un 5,66% desde este sábado 24 de octubre y deja el precio en su nivel más caro desde 2022. El incremento se mueve dentro del margen que permite el Gobierno, pero afecta de lleno a los hogares que todavía dependen de esta bombona para cocinar o calentar agua: zonas rurales, segundas residencias y viviendas sin acceso a gas natural.
Vamos a ver qué hay detrás de esta subida y qué significa si tu casa todavía funciona con butano. El precio máximo de la bombona no puede moverse más de un 5% en cada revisión, y es que así lo marca la normativa vigente, por lo que este 5,66% queda justo por encima de ese tope habitual. Llega además apenas un mes después de que la revisión de septiembre dejara ya el butano en su nivel más caro desde 2022, así que la tendencia alcista se mantiene.
¿Cuánto sube la bombona de butano de 12,5 kilos?
La botella doméstica estándar, la de 12,5 kilos, encarece un 5,66% respecto a la revisión anterior. Es la variación máxima que puedes notar en una sola actualización, porque el Gobierno impide que el precio suba o baje más de un 5% de golpe: este caso roza ese límite por muy poco margen.
Para los hogares que dependen del butano, el golpe se nota justo cuando llega el frío y aumenta el consumo para cocina y calefacción: la revisión de septiembre ya había dejado el precio regulado en su nivel más alto desde 2022, y esta subida de octubre confirma que la tendencia sigue al alza.
¿Qué factores explican la subida? Materia prima, fletes y el dólar
El precio del butano regulado depende de tres variables que se deciden fuera de España: el coste internacional del propano y el butano como materia prima, el precio de los fletes marítimos que trasladan el gas hasta la península y la cotización del euro frente al dólar.
- Materia prima (propano y butano): encarecimiento del 8,24% en la revisión de septiembre.
- Fletes y transporte marítimo: subida del 10,27% en el mismo periodo.
- Tipo de cambio euro-dólar: fortalecimiento del euro del 7,1%.
Estos tres porcentajes los detalló el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a la agencia Europa Press para explicar la revisión de septiembre, el precedente inmediato de esta subida de octubre. El Ministerio no ha precisado públicamente qué pesó más en el cálculo de esta nueva actualización, aunque el mecanismo es siempre el mismo: la materia prima, el transporte marítimo y el tipo de cambio marcan cada revisión del butano, esté regulado o no, y por eso el precio se mueve aunque exista un tope máximo de variación.
¿Quién fija el precio del butano y cuándo toca revisión?
El Gobierno marca un precio máximo para la bombona de 12,5 kilos y lo revisa, en condiciones normales, el tercer martes de cada mes impar, con un tope de variación del 5% al alza o a la baja. La actualización de este sábado 24 de octubre no encaja del todo con ese calendario, porque octubre es mes par y el porcentaje aplicado (5,66%) supera ligeramente ese límite habitual. Si pagas la bombona en casa, ten en cuenta que ese tope del 5% garantiza que el precio no se dispare de golpe, aunque sí puede acumular subidas revisión tras revisión.
A finales de septiembre, el Ministerio prorrogó hasta el 31 de diciembre las medidas que limitan la tarifa del gas y el butano. Si el calendario ordinario se retoma, la siguiente revisión debería llegar hacia mediados de noviembre, tercer martes del mes y primer mes impar tras esta subida de octubre, aunque no hay un anuncio oficial que confirme esa fecha.
57 millones de bombonas en 2025: quién sigue usando butano
El consumo de gases licuados del petróleo, la familia a la que pertenecen el butano y el propano, sumó 57 millones de envases de distintas capacidades en 2025, pese a que su peso en los hogares españoles lleva años cayendo frente al gas natural canalizado, la electrificación y el avance de las renovables.
La bombona sigue siendo clave en tres perfiles muy concretos: los hogares vulnerables que no pueden asumir una instalación alternativa, las zonas rurales sin red de gas natural y las segundas residencias que solo se usan parte del año. Si entras en alguno de estos grupos, cada revisión bimestral del precio regulado se nota directamente en lo que gastas en cocinar, calentar agua o dar calefacción sin tener a mano una alternativa inmediata.
