Si notas que el frío se cuela por las rendijas de las ventanas o la puerta de casa, Action tiene la solución a mano: una tira de silicona autoadhesiva por 1,49 euros con la que sellar esos huecos sin hacer obra. El producto gana tirón ahora que bajan las temperaturas y muchas comunidades de vecinos todavía no han encendido la calefacción.
Vamos a ver en qué consiste exactamente. Se trata de una tira de silicona flexible con una cara adhesiva que puedes fijar directamente sobre el marco de la ventana o la puerta. Al ocupar el hueco por donde se cuela el aire, funciona como un burlete tradicional, pero sin clavos ni tornillos. La encuentras en las tiendas físicas de Action, la cadena de descuento que mueve cerca de 6.000 referencias y renueva unas 150 cada semana, con precios que en 1.500 casos no llegan al euro.
Cuánto cuesta la tira de silicona de Action y de qué está hecha
La tira de silicona autoadhesiva cuesta 1,49 euros en las tiendas físicas de Action. El precio la sitúa entre los artículos más baratos del catálogo de la cadena, que combina marca propia y firmas conocidas para mantener los costes bajos en sus casi 6.000 productos.
Está fabricada en silicona flexible, un material que aguanta bien los cambios de temperatura sin perder su forma ni agrietarse con el paso de los meses. Se adapta a superficies distintas, desde la madera hasta el aluminio o el PVC, así que te sirve tanto para ventanas antiguas como para marcos más modernos. Una de sus caras lleva un adhesivo permanente, por lo que no necesitas pegamento ni herramientas para fijarla. Antes de acercarte a la tienda, viene bien medir el contorno del marco donde vayas a colocarla, para calcular cuánta tira vas a necesitar.
¿Cómo se coloca en el marco de una ventana o una puerta?
No necesitas herramientas ni conocimientos de bricolaje, así que puedes instalarla en pocos minutos. Antes de nada, limpia y seca bien la zona del marco donde vaya a pegarse la tira, porque la grasa o el polvo acumulado reducen el agarre del adhesivo y hacen que se despegue antes de tiempo.
Después mide el hueco por donde notas la corriente, corta la tira a esa medida y retira poco a poco el papel protector del adhesivo, presionando con fuerza para que quede bien fijada. Al terminar, comprueba que la ventana o la puerta sigue cerrando con normalidad, sin que la tira haga tope. Si la hoja no cierra bien, basta con recortar unos milímetros hasta que el ajuste sea correcto. Puedes repetir esta operación en cada ventana o puerta de la casa donde notes entrada de aire, sin comprar nada más.
¿Qué corrientes de aire frena y qué no puede sustituir?
La tira frena las corrientes que se cuelan por las rendijas entre la hoja y el marco, algo habitual en ventanas y puertas antiguas que ya no cierran con la misma precisión que el primer día. También ayuda en puertas que dan a patios o escaleras sin calefacción, donde el aire frío entra con más facilidad.
Lo que no hace es sustituir un aislamiento térmico completo: no cambia el comportamiento de un cristal sencillo frente al frío ni suple a la calefacción cuando las temperaturas bajan mucho. Tampoco conviene sellar la casa por completo, porque sin una mínima renovación de aire aparecen antes la humedad y el moho en paredes y ventanas. Lo más práctico es combinar esta tira con una ventilación breve cada día, de unos minutos, para que el ambiente no se cargue mientras se mantiene el calor dentro de la habitación.
La cortina de chenilla, el otro producto de Action que también se agota
La tira de silicona no es la única pieza contra el frío que está triunfando en las tiendas de Action. La demanda de este tipo de soluciones económicas la recogía esta semana La Nueva España, que también destacó el tirón de un juego de cortinas de chenilla para el frío, fácil de acortar gracias a una tira de planchado incorporada en el propio tejido.
Mientras la tira de silicona ataca las rendijas de los marcos, la cortina de chenilla suma una capa extra de abrigo en el hueco de la puerta o la ventana, y reduce aún más la sensación de corriente en las habitaciones donde más se nota el frío. Puedes combinar los dos productos sin problema: primero sellas el marco con la tira y después cuelgas la cortina para reforzar el aislamiento en las zonas de paso más frecuentadas de la casa.
¿Por qué se dispara la demanda de aislantes en otoño?
La llegada del otoño trae días más nublados, lluviosos y un descenso notable de las temperaturas, justo cuando muchas comunidades de vecinos todavía no han puesto en marcha la calefacción central. Y es que, hasta que eso ocurra, cada grado que se escapa por una rendija se nota en el bolsillo y en el confort de casa, sobre todo en los pisos con ventanas más antiguas, donde el cristal simple apenas retiene el calor.
Frente al gasto de cambiar una ventana o acometer una obra de aislamiento, una tira de 1,49 euros te da una solución inmediata para las próximas semanas de frío, y la puedes retirar sin dañar el marco cuando llegue la primavera. Así que si notas corrientes en casa, ya sabes dónde encontrarla por menos de dos euros.
