Cambiar de teléfono ya no obliga a sacar la bandeja de la SIM con un clip, pero la eSIM trae su propia letra pequeña: el traspaso depende de que el proceso digital salga bien. Si falla, o si borras el móvil antiguo antes de tiempo, puedes quedarte sin línea hasta que la operadora te dé una nueva. Esta guía repasa cómo mover la eSIM entre iPhone, entre Android y qué pasa cuando cambias de plataforma.
La comodidad de la eSIM es real, pero al no existir una tarjeta física que mover de un terminal a otro, todo depende de que el operador y el sistema operativo permitan la transferencia automática. Te contamos los requisitos que piden Apple y Google para cada escenario (iPhone a iPhone, Android a Android y el salto entre plataformas), y hay una diferencia que afecta directamente a quienes viven en España: ningún operador nacional figura todavía en la lista de compatibilidad de Apple para el traspaso directo entre iOS y Android.
El orden que evita quedarte sin línea al cambiar de eSIM
Antes de tocar ningún menú hay una norma que conviene respetar: no borres el móvil antiguo hasta que el nuevo haya hecho, al menos, una llamada. Apple indica que la SIM anterior se desactiva en el momento en que el plan se activa en el iPhone nuevo. Google, en cambio, advierte de lo contrario si el proceso falla: el dispositivo o la eSIM antiguos pueden seguir funcionando como red de seguridad mientras no confirmes que todo ha ido bien.
El segundo requisito es tener los dos teléfonos juntos. Apple pide que estén cerca y con el Bluetooth activado (también wifi si el salto es entre plataformas), mientras que Google exige lo mismo más un método de bloqueo de pantalla ya configurado en el terminal nuevo. Conviene además tener a mano los datos de tu cuenta con el operador (número, PIN o contraseña) y el IMEI o el EID del teléfono, visibles en Ajustes, General, Información. Por último, recuerda que la eSIM no mueve fotos ni conversaciones: eso requiere una copia de seguridad o un cable de migración de datos aparte.
Pasar la eSIM de un iPhone a otro
Dentro del ecosistema de Apple el proceso está bastante resuelto gracias a la transferencia rápida de eSIM. Para que funcione sin pasar por el operador necesitas tener la misma cuenta de Apple iniciada en ambos iPhone, el antiguo desbloqueado con su código, los dos cerca con Bluetooth activado y iOS 18.4 o posterior instalado en cada uno. Si ya usas iOS 26, el sistema permite transferir más de un número de una sola vez.
Si el traspaso no se hizo durante la configuración inicial del teléfono nuevo, puedes lanzarlo después desde Ajustes, Red móvil, y tocando Configurar datos móviles o Añadir eSIM. Ahí aparece la opción Transferir desde un iPhone cercano: el sistema busca el otro dispositivo por Bluetooth y pide confirmar con el botón Transferir en el antiguo o con el código que muestra el nuevo. Si en vez de eso aparece un aviso que te envía a la web del operador, significa que tu compañía no admite el traspaso automático y tendrás que pedir la eSIM por el camino manual.
Traspaso de eSIM entre dos teléfonos Android
Google tiene su propia vía rápida, descrita en la ayuda de Pixel. Para que la transferencia automática funcione, ambos teléfonos necesitan Android 12 o posterior, la última versión de los Servicios de Google Play y un método de bloqueo de pantalla activo. Puede hacerse durante la configuración del teléfono nuevo, eligiendo la SIM y tocando Transferir, o más tarde desde Ajustes, Redes e Internet, SIMs, Añadir SIM, seleccionando la opción de transferir desde otro dispositivo.
Los menús concretos pueden cambiar según el fabricante, advierte Google: lo anterior corresponde a sus Pixel, y en teléfonos de otras marcas las rutas de ajustes pueden llamarse de forma distinta aunque el fondo sea el mismo. Si el teléfono no llega a detectar al otro dispositivo durante el proceso, la alternativa es pedir directamente la eSIM al operador, igual que ocurre en iPhone cuando la transferencia automática no está disponible.
Cambiar de iPhone a Android (o al revés): la situación en España
Apple explica que, con iOS 26 o posterior y un Android con Android 16 o posterior, el traspaso directo está disponible en ambos sentidos. El mecanismo que Apple detalla corresponde al paso de Android a iPhone: el iPhone genera un código QR que se escanea con la cámara del Android para completar la transferencia; para el sentido inverso, de iPhone a Android, la documentación no describe el mismo procedimiento paso a paso. Los requisitos incluyen un iPhone 11 o posterior, compatibilidad confirmada por el fabricante del Android, y que ambos terminales tengan wifi y Bluetooth activados. Pero hay una condición más que lo cambia todo: el operador tiene que estar en la lista que publica Apple.
Esa lista, en su versión del 1 de octubre de 2026, incluye operadores de Estados Unidos, Austria, Brasil, Canadá, República Checa, Francia, Alemania, Japón, México, Países Bajos, Eslovaquia, Suiza y Reino Unido. Ninguna operadora española aparece en ella. En la práctica, si tienes línea con Movistar, Orange, Vodafone, Digi o cualquier otra compañía nacional, el traspaso directo entre iPhone y Android no va a funcionar todavía, y la única vía es pedir una eSIM nueva a mano, que es justo lo que Apple recomienda para los casos no compatibles.
Si tu operador no admite el traspaso automático
La transferencia rápida no siempre está disponible, algo frecuente en España tanto al cambiar de plataforma como, en algunos casos, entre dos terminales de la misma marca. En esos casos, la solución pasa por solicitar una eSIM nueva directamente al operador. El procedimiento cambia de una compañía a otra, pero el fondo es idéntico: la operadora genera un nuevo perfil digital de eSIM para el teléfono nuevo, que invalida automáticamente el perfil anterior en cuanto queda activo.
Movistar, por ejemplo, gestiona este cambio desde el área privada, la app Mi Movistar, sus tiendas físicas o llamando al 1004, y advierte de que la eSIM solo puede estar activa en un dispositivo a la vez. Para saber si el teléfono nuevo admite eSIM, basta con marcar *#06# en el teclado de llamadas: si entre los códigos que aparecen está el EID, el terminal es compatible. Cada operador tiene su propio procedimiento, así que conviene revisar la web de la compañía antes de ir a la tienda.
Comprobar la línea nueva y protegerla del SIM swapping
Una vez activada la eSIM en el teléfono nuevo, la prueba de fuego es sencilla: haz una llamada y comprueba que los datos móviles funcionan antes de tocar nada en el antiguo. Solo entonces tiene sentido borrar el perfil del teléfono viejo o formatearlo si vas a venderlo. Apple recomienda precisamente elegir la opción de borrar el dispositivo y el perfil de eSIM cuando el sistema lo pregunte antes de entregarlo a otra persona.
El otro riesgo que conviene vigilar es el SIM swapping. INCIBE describe esta técnica como el intento de duplicar de forma fraudulenta la línea de una víctima para recibir sus SMS de verificación y acceder después a su correo, redes sociales o banca. El organismo no habla específicamente de eSIM, pero la lógica de protección es la misma. Como norma general, conviene desconfiar si el teléfono se queda sin cobertura sin que hayas hecho ningún cambio tú, y no compartir nunca el código PUK ni los datos de tu cuenta con quien te llame o escriba diciendo ser de la operadora.
