¿Se puede cargar un MacBook con otro cargador? En que debes fijarte

Todo pueden ser alegrías usando un MacBook hasta que de repente se queda sin batería. Este, como cualquier otro ordenador portátil, precisará de un alimentador/cargador para seguir funcionando. Supongamos que estás en esa situación y, por lo que sea, no tienes a mano el cargador original o has perdido o deteriorado este. ¿Qué otro cargador te puede servir? Te lo contamos.

Que no falte potencia, aunque te podría sobrar mucha

Independientemente de qué tipo de carga admita tu MacBook, que puede ser vía MagSafe o USB-C (incluso ambos en los MacBook Pro de 2021), necesitarás tener un adaptador de corriente. Lo más importante a la hora de elegir qué cargador usar con el MacBook es la potencia que este admita, porque no vale cualquiera. No te servirá el cargador del iPhone o iPad o al menos no de la forma deseada.

Por norma general, los cargadores de dispositivos móviles y tablets y más en concreto los de Apple tienen potencias que van de los 5 W hasta los 20 W. La primera debería quedar descartada por completo, dado que no solo cargará muy lento el MacBook, sino que podría directamente no cargarlo, observando que el porcentaje de batería sigue bajando a pesar de estar conectado. Esto se debe a que al final el ordenador está consumiendo más energía de la que le está entrando.

Cargador MacBook

Con la potencia de 20w ya podrás ir menos apurado, aunque sigue sin ser la más recomendable. Lo óptimo es que tenga una potencia de al menos 29 W, la cual ya te permitirá tener unos tiempos de carga más aceptables incluso cuando estás usando el ordenador.

En lo que a potencia máxima respecta, actualmente el máximo que admite un MacBook es de 96 W, aunque solamente en los modelos ‘Pro’ de 2021. En cualquier otro portátil de generaciones anteriores podrás también usarlo, al igual que otros adaptadores de más potencia, aunque será al final potencia perdida debido a que no la aprovecharán ni tendrán ningún tipo de carga rápida. Por no hablar de que, escogiendo uno de una potencia más alta que la que admite el tuyo, suele ser más caro y afectar por tanto también a tu bolsillo.

Otros aspectos que debes siempre revisar

Teniendo la potencia como epicentro de lo que se debe comprobar a la hora de escoger bien, no hay que obviar otros factores que, sumados, son también muy importantes. El primero de ellos es obvio: la calidad del accesorio, dado que un mal adaptador podría generar cargas menos eficientes, con cortes intermitentes e incluso sobrecalentamientos que hagan que al final la batería del dispositivo se deteriore.

El otro aspecto es el relativo a la calidad del propio material, más incluso cuando lo compras junto a un cable. Puede que sea de una excelente calidad a nivel de eficiencia en la carga, pero si sus materiales son de mala calidad hará que se desgaste mucho más rápido o incluso se puedan producir roturas en el caso del cable. Por tanto, y a modo de conclusión, no fíes todo a cualquier tipo de cargador y trata siempre de que tenga algún tipo de certificado de calidad.

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