Aunque todos tenemos ya asumido que los iPhone no traen cargador desde hace años, y solo poseen un cable básico, esto es algo que todavía no se había extendido a otros productos, como los MacBook, un tipo de dispositivo que, lógicamente, necesita un cargador para usarse.
Pues bien, según el sitio web de Apple, en muchos países europeos, debido a las normativas de la UE, y buscando esa nula contaminación, la caja de los nuevos MacBook Pro M5 no traerá cargador, por lo que si ya has encargado tu ordenador, tenlo en cuenta antes de que te llegue.
Los MacBook Pro M5 no traerán cargador
Apple ha anunciado que el nuevo MacBook Pro de 14 pulgadas no traerá cargador incluido en varios países europeos, una decisión que en teoría busca reducir residuos y embalajes, pero que en la práctica deja a muchos usuarios con la sensación de recibir un producto incompleto. En la caja solo se incluye el cable USB-C a MagSafe 3, lo que permite aprovechar cargadores antiguos si son compatibles, aunque quienes no los tengan deberán adquirir por separado el adaptador de corriente de 70 W, los cuales no son especialmente económicos, ya que, además, si usamos uno de menor potencia, veremos como el equipo tarda horas en cargarse, algo que nos podría dejar con una mala sensación, sobre todo con un producto nuevo.
Apple dice que tomó esta decisión pensando en el medio ambiente y para adelantarse a las nuevas normas europeas que buscan reducir accesorios innecesarios. En teoría, la idea es buena: dejar que cada usuario decida si realmente necesita un nuevo cargador o puede usar uno que ya tenga. Pero muchos no lo ven así. Afirman que, más que una medida ecológica, parece una forma de ahorrar costes, sobre todo porque en otros lugares, como Estados Unidos, el cargador sigue viniendo incluido. Además, esto podría dejarse a elección del usuario, ya que el precio, respecto a otros años, no se ha reducido en 80 euros, como tendría que ocurrir si hablamos de algo justo.
Es cierto que Apple bajó un poco el precio del MacBook Pro en algunos países europeos, pero la rebaja no cubre lo que cuesta comprar el adaptador aparte, que ronda los 79 euros. Esto ha hecho que mucha gente se pregunte si de verdad hay un beneficio ambiental o si simplemente el gasto se traslada al comprador. Al final, no se trata solo de un cargador, sino de la coherencia entre lo que Apple dice y lo que hace. Para quienes ya tienen varios cargadores, puede no ser un gran problema, pero para otros es un gasto extra y una incomodidad, sobre todo si buscamos algo que se cargue rápido, pues no valdrá cualquier adaptador económico.
En resumen, esta decisión ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre cómo las políticas “verdes” pueden cuidar el planeta sin descuidar la experiencia del usuario ni hacer que quienes compran un producto caro sientan que están recibiendo menos por su dinero. Al final acabaremos recibiendo el producto hasta sin caja. Y, tú, ¿qué opinas de todo esto?
