Lo que debes hacer si tu iPad funciona muy lento

Lo que debes hacer si tu iPad funciona muy lento

Álvaro García M.

Un dispositivo electrónico perfecto no es solo aquel que mejor adapta sus prestaciones a nuestras necesidades, sino que también lo son aquellos que más allá de esto funcionan de forma fluida. Por ello es importante tener en cuenta que si equipos como el iPad van lentos a la hora de moverse por el sistema, algo no marcha bien. En este post te ayudamos a resolver estos problemas para volver a tener una fluidez máxima en la tablet como si estuviese recién comprada.

¿Por qué un iPad va lento?

Por norma general Apple suele adaptar su sistemas operativos a los dispositivos que lo llevan. Aprovecha al máximo la ventaja de ser el fabricante y desarrollador de ambas cosas, aunque esto no es una garantía siempre de que todo funcione de forma fluida. Es cierto que estos problemas de lentitud están menos presentes en sistemas como iOS y iPadOS, pero si estás leyendo esto es evidente que no es algo infalible.

actualizar ipad lento

Cuando se dan estos problemas se pueden deber a diversas causas. Una de ellas es que la versión de software contenga errores. Esto es habitual en versiones de prueba, por lo que si estuvieses en una deberías desinstalar la beta del iPad. En cualquier caso, puede darse también en versiones estables del sistema. También es posible que se esté generando alguna incompatibilidad derivada de una copia de seguridad que contenga algún archivo basura que impida el correcto funcionamiento del sistema. Otro factor que puede afectar es que el almacenamiento interno esté lleno y al dispositivo le cueste leer los datos.

Realmente la lentitud de un iPad es más común en modelos antiguos y que dispongan de versiones más recientes del sistema, ya que sus procesadores son capaces de soportar esa versión pero no al mismo ritmo que aguantaría otra anterior o de la forma en que lo gestionan los equipos más nuevos.

Soluciones para un iPad lento

Entendemos que comprar un nuevo iPad va a ser la mejor solución probablemente, porque borras de un plumazo el problema. Sin embargo no es lo más idóneo teniendo en cuenta que al tuyo puede todavía quedarle mucho camino por delante y que tampoco es una compra que pueda ser apta para todos los bolsillos en cualquier momento. Por tanto, podrás probar una serie de soluciones antes de llevar a cabo cualquier cambio de dispositivo.

Actualiza el sistema operativo

Como decíamos anteriormente, puede que estés en una versión de software con fallos que ya hayan sido solucionados por Apple con versiones más recientes. Por ello, te recomendamos ir a Ajustes > General > Actualización de software y comprobar si existe alguna actualización pendiente y, en tal caso, proceder a descargarla e instalarla. En caso de que tengas ya la versión más reciente compatible con tu iPad deberás esperar a que Apple lance una actualización. Si es un fallo generalizado, tardarán poco en hacerlo.

Borra aplicaciones que no utilices

Si la memoria de tu iPad está al límite, puedes probar a liberarla mediante la desinstalación de aplicaciones que ya no uses. Si estás en iOS 11 o una versión posterior, podrás ir a Ajustes > iTunes Store y App Store y activar la opción «Desinstalar apps no utilizadas», de tal forma que sea el sistema el que haga estas funciones. No obstante, si tienes alguna aplicación que no utilices con frecuencia pero consideres útil para ciertos momentos, no recomendamos activar esta función. En cualquier caso podrás hacer una revisión manual de tu cajón de apps para ver de cuales puedes prescindir.

Restaura el iPad

Dejar el iPad como recién salido de la caja a nivel de software es, casi siempre, la mejor solución ante cualquier problema que no sea físico. Por tanto podemos recurrir a esta opción ante los problemas suscitados por la poca fluidez del equipo. Recomendamos previamente realizar una copia de seguridad, ya que en caso de no ser este el problema podríamos volver a tenerlo como antes.

formatear ipad

Si deseas realizar una formateo más limpio, recomendamos hacerlo con un ordenador tal y como te comentamos en otro artículo acerca de cómo restaurar un iPad. Si no dispones de un ordenador de sobremesa a mano, podrás realizar esta restauración desde el propio iPad, yendo a Ajustes > General > Restablecer y pulsando sobre «Borrar contenido y ajustes».

Se abrirá un proceso en el que se te requerirá introducir la contraseña de tu ID de Apple y probablemente también el código de seguridad del dispositivo. En un momento dado, el iPad se apagará y verás el icono de la manzana en pantalla, lo cual puede demorarse unos minutos. En el momento en que el dispositivo esté restaurado verás que aparece la configuración inicial, en la cual deberás configurarlo como nuevo iPad sin instalar copia de seguridad.

Acude al soporte técnico

Si tu iPad está aún en garantía, llevarlo a una Apple Store o Servicio Técnico Autorizado (SAT) debería ser la primera opción. Allí podrán verificar el problema exacto de tu equipo y, en caso de ser algún defecto de fábrica, podrán darte uno nuevo de reemplazo o acceder a una reparación completamente gratuita.

En caso de que ya haya vencido el periodo de dos años de garantía y hayas probado ya las citadas soluciones de este post, no te quedará otro remedio que acudir a una de estas tiendas para poder solicitar un presupuesto de reparación. Es al final la forma más cómoda de detectar un fallo, puesto que el diagnóstico será mucho más certero. Además, el mencionado presupuesto no llevará consigo ningún tipo de compromiso si se hace en una tienda de la compañía o en un SAT, por lo que podrás decidir si accedes o no a reparar el iPad.