Todo hardware, incluido el almacenamiento interno y externo, está sujeto a fallos a lo largo de su vida útil, lo que puede generar preocupación al almacenar información valiosa. Sin embargo, si un disco duro externo presenta problemas, existe la posibilidad de recuperar los datos perdidos.
En el entorno de Windows, los discos duros suelen funcionar sin problemas gracias a formatos de archivos ampliamente compatibles como NTFS o FAT32. Sin embargo, en el ecosistema de Apple, es importante tener en cuenta que macOS utiliza sistemas de archivos propios, como APFS o HFS+, que pueden presentar limitaciones de compatibilidad con unidades formateadas en otros sistemas.
Por ejemplo, si conectas a tu Mac un disco duro o una memoria externa (ya sea HDD o SSD) formateado en NTFS, formato habitual en Windows, el sistema podrá leer los archivos, pero no te permitirá modificarlos ni añadir nuevos. Es decir, podrás acceder al contenido, pero no interactuar con él plenamente.
Esto puede generar problemas, especialmente si el dispositivo externo ha sido utilizado previamente en un ordenador con Windows. En algunos casos, el Mac puede incluso no reconocer correctamente la unidad. Por eso, si vas a trabajar con discos externos entre ambos sistemas operativos, conviene formatearlos en un formato compatible como exFAT, que permite lectura y escritura tanto en macOS como en Windows sin limitaciones.
Mac no reconoce disco duro por problema de formato
El formato NTFS de Microsoft presenta problemas de compatibilidad con macOS, ya que permite solo la lectura de archivos, sin posibilidad de escritura. Este formato es común en discos duros y pendrives utilizados entre Mac y Windows, lo que puede generar errores de visualización en macOS. Sin embargo, NTFS es una opción viable para usar discos duros en ambos sistemas operativos simultáneamente.
Puedes ver los archivos, pero no puedes copiarlos o transferirlos. Simplemente están ahí, y cada vez que intentes hacer algo, te aparecerá un mensaje de error. Para poder seguir usando el dispositivo, sin que tengas que recurrir a formateos, Tuxera NTFS es una muy buena solución. Fácil de instalar y configurar y sin tener que toquetear comandos del Mac o poner en riesgo tus archivos.
El software en cuestión es de pago, pero permite la creación, eliminación y transferencia de archivos entre un disco duro externo y macOS de forma sencilla. Funciona en segundo plano, lo que facilita su uso con las herramientas nativas de macOS sin necesidad de ejecutarlo cada vez. Aunque cambiar el formato del disco duro o pendrive es una opción, este software es ideal si necesitas intercambiar datos entre Windows y Mac.
Uno de los problemas más comunes al que se enfrentan los usuarios de Mac es el formato de las memorias externas. Apple utiliza dos formatos de archivos: APFS, exclusivo para Mac, y NTFS, que no es reconocido por Windows. Sin embargo, programas como Tuxera permiten a macOS leer y escribir en NTFS, lo que convierte el problema en uno de compatibilidad entre sistemas operativos, no de hardware.
Cómo cambiar el formato del disco duro externo
Si el problema de compatibilidad es por el formato que tiene el disco que has conectado, deberás ponerle un formato que sea compatible con el Mac. Es posible que no te lo reconozca en Finder, pero si aparezca como conectado en Utilidad de Discos, por lo que deberías seguir estos pasos para ponerle el formato APFS compatible con el Mac:
- Con el disco conectado, abre Utilidad de Discos.
- Haz click sobre el disco en cuestión en la barra lateral izquierda.
- Localiza el botón «Borrar» que aparece en la barra de herramientas central superior.
- Elige el formato APFS para el disco.
- Pulsa en «Aceptar».
Una vez hayas hecho esto, el disco se formateará y quedará con el nuevo formato seleccionado. Este proceso podría demorarse varios minutos, aunque por norma general se suele hacer en unos pocos segundos. Ahora bien, debes tener en cuenta que se borrarán todos los datos del disco, por lo que si almacenas algo importante debes ponerlo a salvo por otra vía previamente.
Categorización de formatos
Como hemos dicho al inicio, el ecosistema de Apple tiene formatos propietarios para leer y escribir e3n discos duros, ya sean internos o externos. Si no sabes cuáles son estos formatos, a continuación te vamos a dar a conocer los más importantes, que debes de tener en cuenta.
Además, si tienes un ecosistema mixto entre Apple y Windows, debes de prestar mucha atención a uno de ellos en especial.
En primer lugar, tenemos MacOS Plus (con registro) y macOS Plus (mayúsculas./minúsculas., con registro): ambas son opciones muy parecidas. Ambos son un formato propio de macOS y son dos formato que utilizamos cuando queremos pasar información entre macOS. Este es el sistema que tiene Apple para formatear los productos e utilizarlos entre sí.
La segunda opción es MS-DOS (FAT), este es un formato más adaptado para Windows. Este puedes utilizarlo tanto en Mac como en Windows, pero en función del tamaño del tipo de archivo no vas a poder pasarlo en un sólo envío. Si es para pequeños documentos, puede venir muy bien, pero si son archivos grandes puede producir problemas.
Este tipo de formato viene muy bien si estás conectando el disco duro para ponerlo en la tele, DVD portátil o cualquier reproductor del coche de música. Es un sistema bastante universal y como el tipo de archivos que empleamos no suele ser muy grande, funciona realmente bien para el uso que está concebido.
Dentro de las opciones de para Windows, se destaca ExFat. Este el más recomendado si no vas a trabajar en el mundo Apple en su totalidad. ExFat es un sistema dual, por lo que vas a poder conectar el PEN tanto en Mac como en Windows. ¿Entonces por qué no utilizamos esta opción para todo? Porque dependiendo del uso que va a tener el PEN, puede que ser mejor utilizar la versión comentada en el párrafo anterior para conectarlo a coches y televisores.
Mac no reconoce disco duro externo o pendrive
Aunque actualmente se está en el mundo de las nubes para almacenar datos, los dispositivos de almacenamiento físico todavía siguen presentes en nuestro día a día. Los famosos ‘pendrives’ USB o los discos duros externos pueden ser de gran utilidad para trasladar información cuando no tenemos una conexión a internet estables.
Es común que cualquier persona, en su experiencia con la tecnología, haya conectado un pendrive o disco duro externo a un Mac y no lo haya visto aparecer. En estas situaciones, es importante mantener la calma. Aunque inicialmente puedas pensar que toda la información se ha perdido, no siempre es así. Existen pasos que puedes seguir para intentar que el Mac reconozca el dispositivo.
Comprueba que el dispositivo funcione
Muchas veces, cuando un disco duro externo no funciona, el problema está en el cable de conexión. Usar un cable de mejor calidad o probar con otro ordenador puede resolverlo. Los cables que vienen con estos dispositivos suelen ser de baja calidad, por lo que se recomienda sustituirlos. Además, para evitar problemas al conectar accesorios al Mac, lo ideal es utilizar cables y adaptadores oficiales de Apple.
Para ello, sigue los siguientes pasos:
- Asegúrate de que el cable esté bien conectado tanto al Mac como al disco duro.
- Prueba con otro cable.
- Conecta el disco duro a otro puerto USB/Thunderbolt.
- Si el disco tiene su propia fuente de alimentación, asegúrate de que esté conectada y funcionando.
Obviamente cuando se está ante un pendrive no se puede hacer esta comprobación del cable pero puedes fijarte en los LED de lectura y escritura que se incluye. Cuando estos LED están parpadeando significa que el hardware funciona perfectamente y el problema estará en el propio Mac.
Los adaptadores USB-C pueden ser el problema
Es importante saber que no todos los cables serán compatibles con tu disco duro y Mac, ya que los nuevos conectores y las mejoras en velocidad pueden afectar el reconocimiento del dispositivo. Si utilizas un disco duro más lento o no le proporcionas la potencia adecuada, el Mac podría no detectarlo. Es recomendable usar el cable proporcionado por el fabricante, como un USB tipo C, o conectar el disco duro mediante un adaptador.
Si usas un Mac con adaptadores USB tipo C y experimentas problemas, estos pueden afectar tanto a discos duros como a pendrives. Aunque los pendrives requieren menos energía, es crucial que la conexión entre el adaptador y el Mac sea estable para garantizar la correcta transmisión de datos.
Comprueba la velocidad máxima de tu disco duro y cómo lo conectas
Acabamos de ver lo que puede ocurrir con los adaptadores USB tipo C. No obstante, de cara al Mac, este componente no es el único de la ecuación. Para conectar un disco duro, además del puerto, también necesitas (además de la propia unidad de almacenamiento) conectar un cable. ¿Y cuál es el nexo entre los tres elementos? La velocidad que admiten.
Si usamos un adaptador USB limitado a USB 2.0 con un disco duro que requiere USB 3.0 o superior y no es retrocompatible, surgirán problemas de conexión. Además, si el cable del disco duro es de baja calidad o no está a la altura del rendimiento del dispositivo, aunque el puerto USB-C del Mac sea potente, la conexión no funcionará correctamente y el disco podría no leerse.
De aquí que sea muy importante asegurarse de la velocidad máxima compatible de los tres elementos. De cara al Hub, hay que comprobar la velocidad máxima cuando tenemos el Mac conectado a la corriente, y su velocidad máxima cuando funciona con la batería. Del mismo modo, hay que asegurarse del puerto de conexión al que estamos conectando el disco duro externo. A pesar de que tengan múltiples puertos, no todos admiten la misma velocidad.
Acude a ‘Utilidad de discos’
Si observas que el dispositivo funciona de manera normal ya sea por ver los LEDs o porque lo has probado en otro equipo simplemente deberás acudir a la aplicación nativa ‘Utilidad de discos’. Esta es una herramienta que muestra la información tanto del disco duro interno del Mac como de aquellos que están conectados.Para acceder a la utilidad de discos desde la carpeta de Utilidades puedes abrir Utilidad de Discos desde la carpeta Utilidades de la carpeta Aplicaciones.
- Abre la Utilidad de Discos en tu Mac (puedes encontrarla en Aplicaciones > Utilidades).
- Busca el disco duro en la lista de dispositivos. Si aparece, intenta montarlo manualmente.
- Si el disco aparece pero no se monta, usa la función de Primera Ayuda para intentar reparar el disco.
También desde este software podemos aprovechar para arrastrar el icono del disco duro o pendrive en cuestión hasta el Dock para forzar la creación del acceso directo.
Activa la visión de discos externos en Finder
A veces las soluciones más básicas son las que mejor funcionan. Aunque resulte absurdo de manera predeterminada Apple oculta las unidades de almacenamiento externo en el Finder seguramente para evitar que se creen muchos acceso que terminen atosigando. Para poder mostrar estas unidades de almacenamiento externo simplemente debes seguir los siguientes pasos:
- Habré una ventana en el Finder.
- En la esquina superior pulsa en ‘Finder’ y vete a ‘Preferencias’.
- En la ventana de Preferencias que se abrirá marca el apartado que dice ‘Discos externos’.
Actualizar Software
- Asegúrate de que macOS esté actualizado a la última versión.
- Si usas algún software especial para manejar discos externos, asegúrate de que también esté actualizado.
Restablece el SMC del Mac
Si ninguna de estas soluciones te ha funcionado, se debe optar por una medida más agresiva como es restablecer el controlador de gestión del sistema (SMC). Al reestablecer este controlador se suelen resolver la mayoría de problemas que puedes tener con el Mac. Para poder hacerlo deberás seguir unos sencillos pasos dependiendo del equipo que tengas en tu poder.
MacBook con chip T2
- Apaga el ordenador.
- Pulsa las teclas Control + Opción + Mayus derecho.
- Maténlas pulsadas durante 7 segundos y después mantén pulsado también el botón de encendido.
- Pasados 7 segundos más suelta todas las teclas y arranca el equipo de manera normal.
iMac
- Apaga el equipo y desenchúfalo de la corriente.
- Espera 15 segundos y vuelve a enchufarlo.
- Arranca el equipo de manera normal.
MacBook con batería no extraíble
Si tienes un MacBook sin chip T2 y además con una batería que no se puede extraer sigue los siguientes pasos:
- Apaga el Mac.
- Pulsa las teclas Mayus izquierdo + Control izquierdo + Opción izquierdo + botón de encendido.
- Mantén pulsadas las teclas durante 10 segundos.
- Suelta las teclas e inicia el ordenador Mac con total normalidad.
Hacer uso de Terminal
Una de las opciones a tener en cuenta como último recurso posible para poder solucionarlo implica a terminal. Se cuenta con una herramienta que se llama fsck y es relamente compleja. Hay que tener en cuenta que al usarla se puede perder todo lo que se tenga en la unidad de manera permanente debido concretamente a lo extrema que puede llegar a ser. Esto se suma también a que es un proceso relativamente rápido. Lo que va a tratar en todo momento es de obligar a la unidad a ser reconocida por el Mac aunque pase por el formateo completo de esta y con una eliminación completa de los archivos. Es por ello que debes hacerlo únicamente cuando no se hayan resuelto con las soluciones anteriores y sobre todo si quieres recuperar la información.
En este caso, los pasos que se deben seguir en tu Mac son los siguientes:
- Abre Terminal a través de Finder.
- Escribe el comando en la línea principal diskutil list.
- Se desplegarán todos los discos que hay montados y que no están montados. Busca la unidad que no es reconocida.
- Verás una dirección como /dev/disk1 que deberás anotar para después hacer uso de este en el comando como tal para identificar sobre cual realizar la operación.
- Reinicia el ordenador y mantén pulsadas las teclas Comando + S al momento de iniciarse.
- En la línea de comandos escribe /sbin/fsck_hfs -fy /dev/disk1 (el término disk1, deberá ser modificado dependiendo de lo que se haya reflejado en el paso cuatro).
Mac no reconoce disco duro interno del equipo
Sin duda una de las situaciones más escamosas que se puede tener en el Mac es cuando lo abres y aparece una carpeta con un signo de interrogación. En estos casos es cuando se debe echar a temblar porque significa que el Mac no está reconociendo el disco duro de manera correcta y es imposible iniciar desde este. Ante estos casos donde no es posible ejecutar el sistema operativo, no tenemos opción de acceder a utilidad de discos para comprobar qué está ocurriendo.
En muchos casos, cuando un disco no funciona, será necesario reemplazar la unidad. En modelos antiguos, un usuario puede hacerlo fácilmente, pero en Macs recientes es necesario acudir a un servicio técnico autorizado. El fallo puede deberse al conector o al desgaste del disco. Afortunadamente, en centros especializados pueden recuperar los datos si el disco está en buen estado físico, aunque este servicio suele tener un coste.
Acceso a utilidad de discos en Mac con chip Intel y chip Apple Silicon
Has visto anteriormente en este post que puedes acceder a la utilidad de discos de Mac desde la carpeta de utilidades. Sin embargo, si el Mac no arranca por completo o quieres reparar el disco desde el que se inicia el Mac, abre Utilidad de Discos desde Recuperación de macOS.
- Apple Silicon: El proceso de acceso en los Chip propios fabricados por Apple es el siguiente:
- Encender el Mac y mantener pulsado el botón de encendido hasta que veas la ventana de opciones de arranque
- Haz clip en el icono de engranaje con la etiqueta de Opciones y, luego, en Continuar.
- Procesador Intel: Si tienes un dispositivo Mac con chip de Intel tienes que realizar el siguiente proceso:
- Enciende el Mac e inmediatamente después tienes que mantener pulsada las teclas que veas con el logotipo de Apple y el botón Comando (⌘).
- A continuación, es posible que el Mac te pida seleccionar un usuario cuya contraseña conozcas. Selecciona el usuario y haz clip en Siguiente e introduce la contraseña del administración.
- En la ventana de utilidades de Recuperación de macOS, selecciona “Utilidad de Discos” y haz clic en Continua
Pedir la cita en Apple o un SAT
Existen varias vías para concertar una cita, ya sea en una Apple Store o en un servicio técnico autorizado por la compañía californiana:
- Desde la web de soporte técnico de Apple
- Por teléfono (el 900 150 503 es gratis desde España)
- Acudiendo a la tienda en persona y comentando tu problema
- Desde la app Soporte disponible en la App Store de iOS y iPadOS
¿Repararán tu Mac o te darán uno nuevo?
En caso de que sea posible, Apple reparará tu dispositivo y te lo entregará a la mayor celeridad. Eso sí, si el fallo está afectando a otros componentes o por cualquier razón lo catalogan como irreparable te darán un Mac reacondicionado idéntico al tuyo en prestaciones y plenamente funcional. Hay que destacar que este modelo que te puedan ofrecer cuenta con las mismas garantías de varios años por si surge algún tipo de problema.
En algunos casos, sobre todo si tu Mac es ya antiguo, te darán uno de nuevas generaciones equivalente al tuyo en lo que a especificaciones se refiere. En cualquier caso, te informarán de todo el proceso durante la cita que conciertes con el servicio técnico o, en su defecto, te lo comentarán por teléfono o email si lo has tenido que dejar allí para que lo revisen.
¿Cuánto habrá que pagar por ello?
El coste de las reparaciones de un Mac puede variar según el modelo y otros problemas de hardware, pero siempre se proporcionará un presupuesto previo. En algunos casos, si el fallo es por un defecto de fábrica y el Mac está en garantía, la reparación podría ser gratuita. La garantía es de 26 meses si se compró en una tienda Apple y de 12 meses si fue adquirido en otro establecimiento, con la opción de extenderla con AppleCare+.
Para evitar problemas al conectar discos duros, se recomienda mantener los cables y puertos en buen estado, usar cables de calidad, formatear el disco en un sistema compatible con macOS (APFS o HFS+), mantener el sistema actualizado y hacer copias de seguridad frecuentes.
