Protector de pantalla para iPad, ¿es recomendable?

Protector de pantalla para iPad, ¿es recomendable?

Javier Zaldivar

La mayoría de usuarios optan siempre por proteger la pantalla de su iPhone con un cristal templado, sin embargo, al porcentaje de aquellos que lo hacen en el iPad es inverso, por eso en este artículo queremos reflexionar sobre cuales son los casos en los que si deberías proteger la pantalla de tu iPad, y en cuales no, para que, posteriormente, seáis vosotros quienes toméis la decisión en función de vuestras necesidades.

¿Cuándo no merece la pena?

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El iPad es un dispositivo realmente versátil, que se adapta casi al 99% de las demandas de todos los usuarios siendo capaz de cumplir las funciones de productividad o de ocio de prácticamente todas las personas.

A la hora de decidir si realmente merece la pena proteger la pantalla de nuestro iPad o no, tenemos que reflexionar acerca de cual es el uso que vamos a hacer de nuestro dispositivo ya que en función de ello será recomendable proteger nuestra pantalla, o por el contrario, podremos optar por disfrutar al 100% de la fantástica pantalla que monta nuestro iPad.

Si el lugar donde vamos a utilizar el iPad va a ser, en la mayoría de ocasiones, nuestro hogar, y además el uso va a ser habitualmente orientado a la productividad y trabajo ofimático realmente no merece la pena invertir en un protector de pantalla ya que el riesgo a sufrir algún daño en la pantalla es mínimo. Si, además, a ello le sumas que usas tu iPad con un teclado como puede ser el SmartKeyboard folio, Slim Folio de Logitech o Magic Keyboard, el riesgo se reduce más aun debido a que, cuando no uses tu iPad este se encontrará protegido con el teclado.

Para finalizar, aquellos usuarios que vayan a utilizar el iPad única y exclusivamente con su Apple Pencil, pueden llegar a pensar que el uso de este accesorio, a la larga, puede dañar la pantalla del dispositivo, sin embargo, sería extraño que Apple proporcionara un accesorio que, al usarlo, dañara el iPad, por tanto, mientras se haga un uso adecuado y responsable del Apple Pencil no sería necesario un protector de pantalla.

¿En qué casos es aconsejable?

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Podría ser aconsejable, en mayor medida, si la mayor parte del tiempo vas a usar tu iPad con su correspondiente Apple Pencil, ya que en este caso, suele utilizarse sin ningún tipo de funda, apoyado sobre alguna superficie, lo que conlleva, en algún momento puede sufrir algún deslizamiento y en caso de caída, el protector de pantalla podría salvar la pantalla del dispositivo. Aun así, el riesgo de que esto ocurra es mínimo.

En cambio, si el lugar de uso de nuestro iPad va a variar mucho entre nuestra casa, universidad, biblioteca y/o cafeterías, y, además, no contamos con ninguna funda que pueda proteger nuestro iPad dentro de nuestra mochila y/o bolso, entonces si sería muy recomendable el uso de un protector de pantalla para evitar que, el roce que pueda sufrir esta dentro de la mochila con cualquiera de los demás productos que se encuentran dentro, dañe la pantalla de nuestro iPad.

El riesgo es mayor si, además, solemos trabajar mucho con nuestro iPad en movilidad, ya sea en el tren, autobús o metro. Aquí hay que tener en cuenta factores externos que nos rodean y que, dado el caso, pueden hacer que nuestro iPad sufra caídas inesperadas, para las que, contar con un protector de pantalla, puede hacer que el dispositivo salga ileso del susto.

Consejos para colocar un protector de pantalla en iPad

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  • La limpieza de la pantalla es un apartado fundamental a la hora de colocar correctamente un protector de pantalla en nuestro iPad. Hazlo con un paño que no suelte pelusas y asegúrate que la pantalla queda libre de huellas y partículas.
  • Prohibido el uso de líquidos abrasivos al limpiar la pantalla. Habitualmente al adquirir un protector de pantalla este incluye una pequeña toalla líquida, sin embargo, si optas por adquirir un líquido a parte asegúrate de que es adecuado para la limpieza de pantallas de productos tecnológicos.
  • Lo barato acaba saliendo caro, por tanto, intenta buscar una opción adecuada en cuanto a calidad/precio.
  • Asegúrate de la compatibilidad del protector de pantalla con tu iPad.
  • Paciencia, a la hora de colocarlo hay que ser muy escrupuloso y poner todos nuestros sentidos para que el protector de pantalla quede perfecto y sea casi inapreciable a la hora de disfrutar nuestro iPad.

Estos son los consejos que consideramos imprescindibles a la hora de optar por colocar, nosotros mismos, un protector de pantalla en nuestro iPad. Además, ten en cuenta que en muchas tiendas especializadas en tecnología puedes optar por que sean los propios profesionales de la tienda quienes te pongan el protector de pantalla en tu iPad, quizás sea esto lo más recomendable para asegurarnos de que nuestro iPad queda perfectamente.

Cómo poner el protector tú mismo

Si vas a ser tú quien ponga el protector a tu iPad, lo primero que tendrás que hacer es elegir un protector de calidad que se ajuste bien a tu dispositivo y que garantice seguridad y protección. Como hemos dicho anteriormente, lo barato sale caro, así que elige un buen protector. Después de eso, tendrás que seguir una serie de pasos que te relatamos a continuación para que todo vaya bien y quede perfecto. Los pasos a seguir son:

  1. Lavarse las manos para eliminar grasilla y suciedad y después secarlas bien.
  2. Limpiar la pantalla con una gamuza de microfibra para eliminar todo resto.
  3. Sacar la pantalla protectora y retirar parcialmente el plástico protector que trae y que cubre la parte que tiene que tocar la pantalla. Por el lado que tiene un agujero para el botón de encendido.
  4. Alinear el lado con el límite de la pantalla de nuestro iPad y fijarlo bien. Es importante identificar la cara del protector que va hacia la pantalla del iPad y nunca tocarla para no ensuciarla.
  5. Tirar del plástico protector hacia arriba y hacia afuera, vigilando que se mantiene la dirección y que los límites de la lámina y de la pantalla coinciden.
  6. Retirar la segunda capa de plástico protector que es la que mira hacia ti.
  7. Repasar con una tarjeta de crédito o una lámina de plástico duro, arrastrando de adentro hacia afuera, las posibles burbujas que quedaron.

Debes estar seguro de ser tú el que va a poner la pantalla ya que aunque puede parecer sencillo, tienes que tener buen pulso, aunque hay veces que los packs para poner el cristal templado te ofrecen unas guías. De esta forma es mucho más sencillo ya que apenas hay margen de error. Tienes que prestar especial atención a las motas de polvo y a las burbujas ya que resulta incómodo ver tu pantalla con motas.

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