Conectar varios dispositivos mediante una red local ofrece grandes ventajas, como compartir archivos fácilmente y mejorar la conexión a internet de algunos equipos. Esta configuración es ideal tanto para oficinas como para hogares, ya que permite una comunicación rápida y segura entre los dispositivos, optimizando el flujo de trabajo y la administración de recursos.
En el caso de Mac, crear una red local es un proceso sencillo y efectivo. En este artículo te explicaremos los aspectos clave que debes conocer para configurar correctamente una red de este tipo, desde los requisitos básicos hasta los pasos necesarios para su implementación.
Para qué sirve una red local en macOS
Una red local en Mac funciona de manera similar a las redes creadas en otros sistemas operativos, como Windows o Linux. El objetivo principal es el mismo: compartir archivos, impresoras y otros recursos a través de la red local, ya sea mediante una conexión por cable Ethernet o de forma inalámbrica a través de redes WiFi. Dentro de las redes inalámbricas, Apple destaca por su tecnología de redes ad hoc, que permite conectar varios Mac y otros dispositivos sin necesidad de infraestructura adicional como un router WiFi o un switch. En este tipo de red, los dispositivos se conectan directamente entre sí, punto a punto, con uno de ellos actuando como servidor.
Además, los Mac también pueden conectarse a las llamadas “redes heredadas”, un tipo de conexión que, aunque ahora está en desuso debido a sus problemas de seguridad y a la complejidad y costo de su infraestructura, sigue estando disponible en ciertos entornos. En este artículo, explicaremos cómo configurar tu equipo para acceder tanto a redes locales convencionales como a estas redes más antiguas.
¿Las redes locales son seguras?
Las redes locales (LAN) conectadas a internet están expuestas a riesgos de seguridad si no se implementan medidas adecuadas. El mayor peligro es el ataque de malware, que puede resultar en la pérdida o robo de datos y comprometer la información de los dispositivos conectados. Además, los atacantes podrían interceptar comunicaciones y modificar datos. Por lo tanto, la seguridad siempre debe ser una prioridad en redes conectadas a internet.
Cómo crear una red local en macOS a través de WiFi
La creación de una red local por WiFi es un proceso sumamente sencillo de realizar, que apenas te va a llevar unos pocos minutos de tu tiempo y que te permitirá disfrutar de las ventajas que puede llegar a tener en ciertos espacios o lugares de trabajo. Lo primero que tienes que tener en cuenta es que los ajustes de red de tu Mac permitan la creación de esta red local. Para ello sigue los pasos que te exponemos a continuación.
- Abre Preferencias del Sistema.
- Pulsa en Red.
- Pulsa en Wifi, en la parte izquierda de la ventana.
- Haz clic en Avanzado.
- Comprueba que la opción «Mostrar redes heredades y opciones» está activada, si no es así, actívala.
Con estos sencillos pasos ya tendrás la oportunidad de poder crear desde tu Mac, una red local, o una red LAN, como quieras llamarla, por Wifi. Ahora solo queda exponerte los pasos que tienes que seguir para poder llevar a cabo todo este proceso.
- En la barra superior del Mac pulsa sobre el icono de WiFi.
- Haz clic en Crear Red.
- Nombra, a gusto personal, la red local que vas a crear y escoge el canal que deseas.
Crear una red local por WiFi es un proceso sencillo que permite que otros dispositivos se conecten a ella. Al establecer esta red, notarás un cambio en el icono de red, que mostrará un símbolo de ordenador para indicar que estás en una red local entre equipos. Una de las principales ventajas de este tipo de red es la posibilidad de compartir archivos entre diferentes dispositivos. Para aprovechar esta funcionalidad, es necesario configurar tu ordenador adecuadamente, tal como te explicaremos más adelante en este artículo.
Compartir archivos entre los equipos conectados
Como mencionamos anteriormente, una de las principales ventajas de trabajar en una red local es la capacidad de compartir archivos fácilmente entre distintos dispositivos. Sin embargo, para aprovechar esta funcionalidad, no basta con que los dispositivos estén conectados a la red LAN, sino que también es necesario configurar los ajustes en el ordenador. A continuación, te explicamos los pasos necesarios para configurar tu Mac y permitir el intercambio de archivos dentro de la misma red local.
- Abre Preferencias del Sistema.
- Pulsa en Compartir.
- Sitúate en Compartir archivos.
- Configura cuales son las carpetas que quieres compartir.
- Selecciona los usuarios con los que quieres compartir dichas carpetas.
- Escoge las posibilidades que tendrán dichos usuarios a la hora de interactuar con las carpetas que quieres compartir.
- Activa Compartir archivos.
Con estos sencillos pasos puedes compartir archivos dentro de una misma red local. Es muy importante que tengas en cuenta la información que estás compartiendo, a qué usuarios estás dando acceso y sobre todo, cuáles son los permisos que otorgas a dichos usuarios para interactuar con el contenido que estás compartiendo.
También se puede compartir internet
Además de permitirte compartir archivos entre varios dispositivos a través de una red local, tu Mac también puede funcionar como un punto de acceso a internet, es decir, como si fuera un router. Esto te permite proporcionar conexión a otros dispositivos, como móviles, tablets u otros ordenadores, utilizando la conexión a internet del propio Mac.
Para que esta función sea posible, es imprescindible que tu Mac esté conectado a internet mediante un cable Ethernet, ya que no se puede compartir una conexión Wi-Fi si el Mac ya está usando la red inalámbrica como fuente principal. Una vez conectado por cable, solo tendrás que seguir unos pasos muy sencillos en los ajustes de red para configurar la opción de compartir internet, convirtiendo tu Mac en un punto de acceso para otros equipos.
- Abre Preferencias del Sistema.
- Pulsa en Compartir.
- Sitúate en Compartir Internet.
- En «Compartir conexión desde:» escoge el puerto al que esté conectado el cable de red.
- En «Con otros ordenadores vía» escoge Wi-Fi.
- Haz clic en Opciones de Wi-Fi y configura la red que vas a crear.
- Activa Compartir internet.
Con estos sencillos pasos puedes hacer que tu Mac se convierta en un router que de acceso a internet a todos los dispositivos que quieras, con la condición, como ya te hemos comentado, de que el Mac tiene que estar siempre conectado por cable a internet.
Usar iCloud como alternativa
Si no quieres crear una red local, debido a que no es tu propia red, o simplemente algún dispositivo está conectado a otra, o incluso con datos móviles, existe una forma de complicarse menos, y es a través de iCloud, el cual viene instalado ya en todos los dispositivos de Apple, y es muy fácil de usar, incluso a distancia.
Básicamente, lo único que tienes que hacer es asegurarte de que iCloud Drive está activado en tu Mac. Para eso, ve a Preferencias del Sistema, entra en tu cuenta de Apple y busca la opción iCloud. Una vez ahí, activa iCloud Drive, y listo. Todo lo que guardes en esa carpeta especial llamada “iCloud Drive” se sincroniza automáticamente con todos tus dispositivos. Tu iPhone, tu iPad, otro Mac, incluso desde el navegador si estás en un PC.
Esto es especialmente útil si, por ejemplo, trabajas con documentos, presentaciones o fotos y quieres tenerlos a mano en cualquier sitio. No necesitas mandarte correos ni usar pendrives. Simplemente, lo guardas en iCloud Drive y, como por arte de magia, lo tendrás disponible donde lo necesites.
Además, puedes compartir carpetas o archivos con otras personas fácilmente, enviándoles un enlace. Ellos también podrán ver o descargar el archivo, y tú controlas si solo pueden mirar o también editar.
No es una red local como tal, pero para el día a día, iCloud es una solución muy práctica y sin complicaciones. Apple nos regala 5 GB, pero por solo 0,99 euros podremos ampliarlo a 50 GB.
