Si nos vamos a hacer con un nuevo iPhone a través de Apple, no tendremos estas dudas y problemas, sin embargo, si lo queremos hacer por otro método, sobre todo si es de segunda mano, nos interesará saber un par de cosas para ello.
Entre las opciones más interesantes que ofrece el iPhone, hay dos detalles clave que conviene revisar. El primero es la fecha de fabricación del dispositivo. Aunque se trate, por ejemplo, de un iPhone 14, no significa necesariamente que se haya fabricado en el año de su lanzamiento, ya que podría haberse ensamblado uno o incluso dos años más tarde. Esta información puede marcar una diferencia importante, especialmente a nivel de componentes internos y estado de la batería.
El segundo aspecto relevante es averiguar si el iPhone es completamente nuevo o reacondicionado. En muchos casos, cuando un usuario acude al servicio técnico por un problema, Apple le entrega un dispositivo de reemplazo que, aunque parece nuevo, en realidad es reacondicionado. No es raro que esos iPhone se vendan como si fueran nuevos, y aunque su aspecto y funcionamiento suelen ser impecables, conocer su verdadero origen ayuda a tomar una decisión de compra más informada.
Cómo saber de qué año es un iPhone paso a paso
Para conocer la fecha de la primera compra de un teléfono de Apple o de cualquier otro dispositivo, solo tendremos que acceder a la web oficial de la marca y escribir el número de serie del mismo, el cual podremos ver desde Ajustes – General – Información.
Al enviar los datos nos saldrá el modelo asociado a este número de serie, así como la fecha de su primera compra y, por tanto, si sigue en garantía o no, algo que también nos puede resultar interesante.
Saber si es nuevo o reacondicionado
Por otro lado, un dato interesante, como decíamos al principio, es averiguar si el iPhone que nos van a vender es nuevo de fábrica o estaría reacondicionado, aunque sea por la propia Apple, ya que imagino que no pagarías lo mismo por uno que por el otro.
Para ello también es muy sencillo el método, y se basa en el mismo proceso que el anterior. Deberemos acceder a Ajustes – General – Información, y en vez de buscar el número de serie, localizaremos el número de modelo, que se encuentre justo encima.
En ese momento veremos una serie de letras y números, pero solo nos importa la primera. En caso de comenzar por la letra M tendríamos un iPhone totalmente nuevo. De no ser así, y empezar por una F, entonces estaríamos ante un reacondicionado.
En resumen, a la hora de adquirir un iPhone a nivel particular, no solo tendremos que mirar su salud de batería, que esté desbloqueado y otros parámetros del estilo, sino que con un simple gesto podremos averiguar en segundos de que fecha es (ya que no es lo mismo un móvil de 1 año que de 3, por mucho que le hayan cambiado la batería), así como si se trata de un modelo reacondicionado o no. Añadiendo también, por tanto, si está dentro de la cobertura y garantía de Apple o tendremos que tener más cuidado con él, ya que no estaría cubierto.
Este tipo de opciones que nos presenta Apple en su web son muy cómodas, ya que también nos dirá si está bloqueado o no, puesto que podríamos estar adquiriendo un iPhone robado sin saberlo, y llevarnos el susto después, cuando ya sea demasiado tarde.
Qué documentación pedir cuando compremos un iPhone
Si vas a comprar un iPhone a un vendedor particular o en una tienda no oficial, como una tienda de barrio, es fundamental hacer algunas preguntas si surge la más mínima duda. Lo primero es comprobar el estado interno del dispositivo. Para ello, lo ideal es pedir la factura original y la caja. También conviene preguntar cómo se ha cargado el iPhone y qué tipo de cargador se ha usado, ya que desde hace varias generaciones Apple no lo incluye en la caja.
En segundo lugar, es importante ver el feedback que da el vendedor acerca de su producto, ya que, si el poseedor te da información constante del dispositivo durante el proceso de compraventa, significa que el terminal tiene un buen estado, ya que el usuario no tiene duda de que funciona de forma correcta.
También podemos analizar algunos aspectos del propio teléfono que son fáciles de saber y antes los cuales el vendedor no tiene por qué poner ningún inconveniente en el caso de que se lo pidamos. En concreto, nos referimos a la información que se obtiene a través del IMEI, el cual nos permite saber si el dispositivo es nuevo o reacondicionado. No obstante, también podemos hacerlo desde la página oficial de Apple, donde vamos a poder obtener información como la fecha de compra, soporte, garantía y la cobertura de servicio o reparación. De esta manera, podemos saber si ese vendedor o la entidad en cuestión que lo pone a la venta nos está diciendo la verdad.
Por último, es importante conocer el precio por el cual se vende el producto y el precio que se está pagando por él en el mercado. Si el producto tiene un precio por debajo de lo normal, es una señal de que el equipo puede tener algún fallo interno y por ello se quiere desprender rápidamente de él.
Truco sencillo: abrir la App Store
Dentro de las formas más sencillas de comprobar si un iPhone es falso, o no, es abrir la app de la tienda, ya que la mayoría de réplicas usan Android, y pese a tener el icono de la App Store, se abrirá el Google Play, por tanto, ya sabríamos que es falso. Apple es muy estricta en eso, y no se puede falsificar un teléfono con un sistema operativo que no sea el original, así que no abras la cámara o revises ajustes, sino que simplemente intenta bajar una aplicación de Apple, así como registrar tu iCloud o ver cualquier servicio propio de un iPhone.
En caso de ser falso, lo comprobarás rápido, sin importar lo bien hecho que esté por fuera, o las cámaras potentes que tengan, ya que muchos de estos sí que cumple unos mínimos de calidad, y no tienen por qué ser malos, pero no podrás tener iOS.
