
La tecnología ha hecho que salir en bici no sea lo que era antaño, y es normal. Lejos quedan aquellos días en los que se cogía un mapa y una botella de agua y se salía a la aventura. Hoy, cualquier ciclista puede mejorar su experiencia con la ayuda del iPhone. La clave está en encontrar aplicaciones diseñadas para sacar el máximo partido a cada ruta.








