
La actualización de macOS 11, conocida por su sobrenombre Big Sur, ha sido una de las versiones más importantes para los Mac en los últimos años. Cambio de interfaz y adaptación de código al ARM para los nuevos equipos son ingredientes suficientes para que suponga un galimatías a nivel de programación y que por ende puedan surgir fallos. Uno de los más frecuentes estaba relacionado con los Mac con poca memoria disponible, pero afortunadamente ha sido resuelto según apuntan algunas fuentes.















































